El líder visionario: mitos y realidades

Mitos y realidades del líder visionario“Mi trabajo no es hacérselo fácil a la gente. Mi trabajo es hacerles mejores. Es unir las diferentes partes de la compañía, despejar el camino y obtener recursos para los proyectos clave. Y apoyar a las personas importantes dentro de la compañía para que sean aún mejores, de tal forma que obtengan una visión más ambiciosa de cómo podría ser el proyecto en el que trabajan .”

Hemos querido iniciar este post con una frase de Steve Jobs, fundador y alma mater de Apple hasta su fallecimiento en 2011, porque siempre que hablamos de liderazgo visionario es uno de los primeros nombres que se nos vienen a la cabeza.

Aunque no es el único: Nelson Mandela, Richard Branson… Personas que con su visión del futuro han logrado inspirar a las masas y ser reconocidos como auténticas cabezas visibles de los éxitos de sus causas u organizaciones.

Individuos carismáticos con unas capacidades que alinean la visión, la misión y los valores de la empresa para mejorar sus resultados, que desarrollan el máximo potencial de las personas que les rodean y provocan el seguimiento de las masas, que tienen una visión de futuro clara y precisa sobre cómo debe ser la organización y el mundo que les rodea…

En resumen, personas que defienden sus ideas con gran vehemencia. Sin embargo hay también una serie de mitos alrededor de este tipo de líderes que es conveniente tener en cuenta y conocer:

  • Líder, visionario, o líder visionario: Es de sentido común, pero ni todos los líderes son visionarios, ni todos los visionarios son líderes. Para considerar a una persona dentro de este estilo se han de dar los dos conceptos, tanto la visión estratégica, inspiradora y de futuro propia de los visionarios, como la capacidad de guiar, motivar y alcanzar resultados propia de un líder.
  • Un momento, un liderazgo: Es cierto que se trata de un estilo que da buenos resultados y en general se considera como muy positivo en las personas que lo detentan, pero el liderazgo ideal es adaptativo, depende de cada situación y momento. Por eso el mejor líder visionario del mundo debe ser capaz de ejercer otros tipos de liderazgo en momentos determinados para lograr así el mejor resultado posible.
  • Una visión… única: Al igual que le sucedió a Jobs en Apple, en ocasiones un fuerte liderazgo visionario puede tener consecuencias negativas derivadas precisamente de un exceso de determinación que puede provocar que los resultados no sean todo lo positivos que cabría esperar. Uno de estos efectos no deseados puede ser que la organización dependa en exceso de la persona que, temporalmente, ejerce el liderazgo. Cuando este líder desaparece, a la empresa le puede costar tiempo y dinero encontrar de nuevo el rumbo correcto.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, en Euroforum sabemos de primera mano que el buen líder, incluidos los de estilo visionario, no sólo nace, sino que también se puede (y debe) formar.

¿El secreto? Trabajo duro y metodologías adaptadas a cada situación que pueden hacer que, por qué no, tú te conviertas en el próximo Steve Jobs.