La Programación Neurolingüistica para hablar en público: Calibración y Rapport (II)

Calibración y rapport en la PNL

Hace poco hablábamos en el blog de Euroforum de una de las principales herramientas de la Programación Neurolingüistica para mejorar la comunicación en público: el VAK.

Una herramienta que servía para aumentar la eficiencia de los discursos al dirigirse a todas las audiencias en función de su sentido predominante (Visual, Auditivo o Kinestésico). Las distintas maneras que hay de transmitir una misma idea era el aspecto clave para aplicar exitosamente el VAK.

Pero hoy hablamos de otras dos técnicas que, junto con la ya mencionada, pueden servir para sacar el máximo partido a nuestra comunicación y lograr el mayor impacto posible, tanto si hablamos de comunicar en público como si es a nivel interpersonal: la calibración y el rapport, distintas pero a la vez complementarias una de la otra.

La Calibración

Esta es una herramienta que el ser humano utiliza de forma natural en muchas ocasiones y se basa en la observación. Aprender a captar los matices en el lenguaje corporal de los demás, para buscar posteriormente una sincronización que provoque que la comunicación sea más efectiva.

Mediante la observación del lenguaje analógico en el momento que se está interactuando podemos obtener valiosos datos sobre la persona o audiencia que tenemos delante. Para ello hay que fijarse en:

  • La postura: Si está relajado, tenso, distendido, inquieto…
  • Los gestos: Tanto los más visibles (por ejemplo, el movimiento de los brazos), como los más pequeños (las manos, los pies…).
  • La expresión facial: Observar los movimientos oculares, labios y boca…
  • La voz: Estudiar su tono, cadencia, las pausas y silencios, el volumen…
  • La respiración: Si es alta o baja, rápida o profunda…

Con todo ello se pueden extraer conclusiones acerca de si nos están o no prestando atención, si nos mienten, saber su estado físico y comprender sus necesidades reales sin prestar atención exclusiva a su lenguaje verbal. Además, la calibración nos sirve para sacar el máximo partido a la siguiente herramienta de la PNL que hoy queremos contaros.

El Rapport

Explicado de una forma simple, el rapport podría definirse como el control por parte del individuo de su lenguaje no verbal. De esta forma puede conseguir tomar ventaja en la comunicación con otras personas o grupos.

Según Jorge Jiménez, su objetivo es básicamente “crear sintonía, lograr una sinergia con la persona o personas con la que se esté interactuando”. Con ello se genera un ambiente de confianza y una conexión que de alguna forma provoca que la otra persona se sienta cómoda y se muestre más accesible, o tenga una mejor impresión de nosotros.

Esto que es sencillo de explicar es igualmente sencillo de realizar, pues para hacer rapport lo único que hace falta es adoptar discretamente las pautas del lenguaje analógico del otro. Imitando su postura, sus micro-gestos, su tono, cadencia y volumen de voz… podemos generar ese ambiente de confianza a que hacíamos referencia.

Por eso mismo el rapport está muy vinculado a la calibración, pues de la observación se pueden sacar las pautas a imitar y conseguir así predisponer favorablemente a quien esté enfrente.

En resumen, dominar estar herramientas de la Programación Neurolingüistica que hemos repasado (el VAK, la calibración y el rapport) pueden servir para desarrollar nuestro máximo potencial comunicativo y dar cierta ventaja en reuniones de trabajo, entrevistas y exposiciones en público.

¡Pruébalas!