Cómo hacer brainstormings eficientes

El brainstorming es una técnica de generación de ideas

El brainstorming es una técnica de generación de ideas que probablemente te suene de alguno de nuestros artículos sobre Design Thinking, en especial en la fase de construcción.

Esta técnica consiste en reunir a un grupo de personas para que aporten ideas que resuelven problemas. La traducción sería una “tormenta de ideas”. Esta tormenta puede ser muy eficaz para dar con soluciones que no habríamos pensado de otra manera al relacionar conceptos generados por mentes muy diferentes sobre un mismo problema.

Sin embargo, a veces no resulta sencillo sacar ideas provechosas de un brainstorming. Los asistentes pueden cansarse y no dar más ideas, perder la atención o simplemente no tener el tiempo entre la vorágine de la vida laboral para ponerse a pensar.

La técnica del brainstorming fue desarrollada por primera vez por el pionero de la publicidad Alex F. Osborn. Su innovadora idea se basaba en dos premisas básicas: “no criticar” y “toda idea es una buena idea”. Desde la época dorada de la publicidad han cambiado muchas cosas y aunque esta técnica sigue siendo muy popular, también ha tenido que adaptarse a los cambios y evolucionar.

En este artículo te traemos las tendencias que han cambiado la forma de hacer brainstorming para hacerlo aún más eficaz para las empresas:

1. Velocidad

Los mercados cambian de manera vertiginosa y quién no pueda seguir el ritmo, se quedará atrás. Con el auge de las startups, del e-commerce y de las apps, si no sacas tu idea rápido al mercado, lo más probable es que lo haga otro.

Los brainstormings tienen que evolucionar y ser más rápidos y atractivos para aprovechar al máximo las ideas. Un método que está triunfando para conseguir mayor eficacia en la generación de ideas es el Design Sprint.

Este método ha demostrado ser muy efectivo en brainstormings, de hecho fue creado específicamente para mejorarlos. Consiste en coger un grupo pequeño de personas y liberar sus agendas por aproximadamente 5 días, una semana laboral. El primer día (Lunes) se hará un mapa del problema; el Martes, cada participante hará un esquema con sus posibles soluciones; el Miércoles, se decide entre todos qué soluciones son las mejores; el Jueves se creará un prototipo de la solución definitiva y el Viernes se testará esta solución con un target de 5 personas.

De esta manera, con el Design Sprint se pueden encontrar soluciones rápida y eficazmente, especialmente útil si se busca una nueva idea de producto.

2. Tele-trabajo

El tele-trabajo o trabajo en remoto cada vez es más fácil gracias a la facilidad de conexión a internet y a los nuevos dispositivos con funciones mejoradas que salen cada año al mercado. Pero organizar un brainstorming cuando no se puede contar con todos los asistentes de manera física es complicado. Por supuesto, es posible realizar estas reuniones de manera virtual pero hay que pensar muy bien cómo atraer el interés de los participantes y garantizar su contribución.

Una técnica para solucionar esto y mejorar la implicación de los asistentes es hacer el brainstorming con preguntas en lugar de buscar las respuestas. Lo que se conoce en inglés como “Question-storming”, es básicamente sustituir las ideas por preguntas. Así se consigue indagar en el problema e ir dando con ideas a partir de estas preguntas: ¿por qué el problema necesita una solución?,¿cómo se puede mejorar?, ¿Podría empeorar?, ¿Y si cambiamos esto?, ¿Qué pasaría si le cambiamos el orden?, ¿Cómo sería el problema si quitáramos esto o lo otro?

3. Metodología Agile

Desde hace un tiempo la metodología Agile se ha impuesto en las empresas. Su objetivo es agilizar los procesos de los proyectos con la implicación de equipos multidiciplinares.

Estas metodologías tuvieron un gran impacto en los brainstormings ya que se puso el foco de atención en los equipos para solucionar rápidamente problemas concretos. Aplicada a los brainstormings la metodología agile ayuda concretar problemas y enfocar más fácilmente la generación de ideas, así como descartar las que no encajen.

Esto se consigue mediante la creación de equipos especializados para cada tarea y la definición de metas a conseguir, no se trata de ponerse un tope de tiempo para hacer una tarea grande, sino de dividir esta tarea para avanzar más rápidamente. También es importante la utilización del elemento visual con métodos como el GTD o el Kanban.

4. Nuevos medios

Actualmente los canales y formatos desde los que se percibe una marca han cambiado y son muchos y muy variados. No es posible tomar como referencia la experiencia propia para saber cómo están llegando los mensajes, hay que considerar todas las opciones para poder dar con la clave en todas las situaciones posibles.

Es decir, no puedes pensar que porque tu tomes como referencia para recibir información la televisión, los demás vayan a hacer lo mismo. De hecho, el auge de las redes sociales ha sido tal que los medios tradicionales van perdiendo el efecto que solían tener. No podemos pretender comunicar a un millenial o incluso centennial, mediante prensa escrita, porque es un medio que no consumen.

Teniendo en cuenta todos estos cambios, es importante convocar sesiones de brainstorming con personas muy variadas, que puedan aportar todos los puntos de vista, el tema de las nuevas generaciones es especialmente relevante para este punto, ya que son nativos digitales y verán el mundo de manera diferente a alguien que no ha crecido rodeado de tecnología.

5. Evolución de la tecnología

Relacionado con el punto anterior, la evolución de la tecnología es imparable y esto también afecta a los brainstorming.

Surgen nuevas posibilidades y nuevas técnicas para mejorar la eficiencia de estas “lluvias de ideas”.

Podemos ya pensar en el uso de ciertas tecnologías como la realidad virtual para estimular las ideas. Por ejemplo, si queremos dar con una idea relacionada con la naturaleza, podemos usar la realidad virtual para que los asistentes al brainstorming sientan que están en un bosque o en una montaña. Esto hará que aporten ideas de una manera más rápida y también más fresca.

Otra ventaja del uso de la tecnología es sacar ideas aprovechando la misma, simplemente con los smartphones podemos buscar ideas sin que nos suponga mucho trabajo, incluso fuera del horario laboral. Redes sociales como Pinterest facilitan esta tarea.

En definitiva, se trata de aprovechar los cambios y todas sus oportunidades para mejorar las maneras de hacer brainstorming y así evolucionar hacia unas técnicas más eficientes.

Quién sabe qué idea está lista para ser descubierta…