Lo que la tecnología 5G supone para las empresas

Gracias a la tecnología 5G, las empresas estarán menos limitadas por su emplazamiento físico, ya que serán capaces de mejorar ampliamente sus servicios y conectar mejor con sus clientes y sus propios empleados.

Se habla mucho de que el 5G se va a convertir en el estándar de las redes inalámbricas y la velocidad de transmisión de datos, pero tanto negocios como consumidores aún están dando los primeros pasos con esta tecnología.

¿Qué es la tecnología 5G?

Pero, antes de analizar qué supone para las empresas este nuevo protocolo, es interesante explicar de una forma sencilla en qué consiste.

El 5G es un tipo de conexión sin clave. La “G” hace referencia a “generación”, estaríamos hablando de la quinta generación de conexiones inalámbricas.

La 1º generación apareció allá por los 90 del siglo pasado con los primeros teléfonos móviles. El 2G surge cuando estos teléfonos son capaces de enviar SMS entre sí. El 3G permitió tanto las llamadas y los sms como las primeras experiencias de navegación móvil por Internet. Y el 4G mejoró la velocidad de dicha navegación, que en sus primeras fases era muy lenta.

El 5G va a mejorar sensiblemente la velocidad de transmisión de datos y evitar por tanto los colapsos cuando se usa un exceso de ancho de banda, cosa que ahora por ejemplo puede suceder cuando vemos vídeos en el Smartphone, que consumen muchos recursos.

Igualmente, el advenimiento del IoT, el internet de las cosas, ha sido otro factor de peso que ha impulsado el desarrollo de esta nueva tecnología ante la necesidad de dar soluciones al gran número de nuevos objetos (coches, televisores, electrodomésticos…) utilizando las redes ya existentes y consumiendo sus recursos.

¿Cómo afecta el 5G a las organizaciones?

Por supuesto, el desarrollo del 5G tiene su impacto en las empresas, y contribuirá a su transformación independientemente del sector y el área geográfica en que se encuentren. El motivo es que, precisamente, gracias a él, las compañías van a estar menos limitadas por su ubicación, mejorando sus comunicaciones y servicios, y transformando los negocios hacia modelos más productivos e integrados.

Veamos a continuación algunos de los impactos concretos:

– Comunicaciones: Debido a las limitaciones a nivel geográfico y de infraestructura, muchos usuarios cuentan con acceso a Internet lento y sin posibilidades de mejora. Por eso, para conseguir más velocidad la solución pasa por las redes inalámbricas.

Con el 5G, que requiere de la instalación de los llamados FWA (accesos inalámbricos fijos), se evitan los problemas derivados de las necesidades de un sistema de fibra o ancho de banda que requiere de instalaciones físicas en las instalaciones de las empresas, democratizando el acceso a redes wifi de alta velocidad bajo el nuevo protocolo.

– Conectividad a medida: Además de mejorar los servicios ya existentes, la tecnología 5G permite nuevas aplicaciones y capacidades para mejorar los negocios más allá de la industria a que pertenezcan.

Desde vídeos de alta resolución hasta contenidos de nueva generación gracias a la realidad virtual y aumentada, las redes 5G aumentarán las facilidades para dar difusión a todo. Los empleados no tendrán que preocuparse más de los retrasos en las descargas o en las retransmisiones en directo en eventos o reuniones internas.

– Acceso al IoT: Sin las limitaciones actuales, las empresas podrán también desarrollar sus proyectos contando con el internet de las cosas. Gracias a esto, aparecerán dispositivos que tendrán mucha presencia en la vida de los usuarios, tal y como ya sucede con los smartphones por poner un ejemplo.

Además, gracias a su potencial transformador, el 5G será una tecnología clave para el desarrollo de las Smart Cities, de las que ya hemos hablado en alguna ocasión, con todas las implicaciones que supone para las empresas.

En resumen, todo lo que hoy en día está conectado en la empresa a la tecnología móvil se verá afectado por la transición a la tecnología 5G. El acceso a ésta mejorará sensiblemente la actividad diaria de las organizaciones en un amplio rango de niveles, como la comunicación con sus clientes y entre sus empleados, sus procesos y su capacidad de innovación.