Ciberseguridad y Big Data. ¿Son compatibles?

Cada vez más empresas están interesadas en ciberseguridad

Cada vez son más las empresas que se suben al carro de la transformación digital y luchan por adaptar sus modelos de negocio a los tiempos actuales en los que uno de los indiscutibles reyes es el Big Data.

Ser certeros en el proceso de recogida, estructuración e interpretación del dato se ha convertido en la búsqueda del Santo Grial para muchas organizaciones que dependen, para lograr mejorar sus resultados, de ser capaces de poner en valor todas las señales que arrojan los diferentes actores que forman parte de su negocio: desde el trato con los clientes hasta el comportamiento de sus propios empleados.

El mundo actual es y será data. Interacciones humanas, dispositivos conectados, ciudades inteligentes, procesos de negocio automatizado… todo genera información que el Big Data trata de poner en relación y valor para las empresas.

Pero hay una efecto derivado de esto que no siempre se tiene en cuenta a la hora de abrazar el nuevo orden digital: la seguridad de todos esos datos que se generan y que en muchas ocasiones pueden ser comprometidos para las empresas.

Los especialistas en ciberseguridad se han dado cuenta de que, si bien el manejo de datos puede ayudar a las organizaciones a ser más eficientes en su rendimiento, también las hace mucho más vulnerables frente a las amenazas de los hackers y sus ciberataques.

Malware, Ransomware, Phising… aunque las amenazas online han aumentado, precisamente el desarrollo del Big Data puede ser a la vez problema y solución, ya que gracias a los datos también es posible anticiparse a los ataques malintencionados y detectarlos antes de que se lleven a término. No hay que olvidar que el factor tiempo es vital cuando se produce un ciberataque, y si se consigue identificar con rapidez se puede atajar de una forma mucho más eficaz.

Además, del estudio de ciertos datos y patrones relacionados con la seguridad de los archivos que manejan las empresas se pueden crear modelos predictivos que ayuden a localizar los puntos débiles del sistema informático y por dónde es más fácil que se produzcan los ataques.

Yendo incluso un paso más allá, gracias al Big Data las organizaciones podrían llegar a ser capaces de automatizar los procesos de protección frente a los ataques malintencionados y garantizar así un sistema de seguridad que proteja sus archivos más delicados.

En resumen, como hemos visto Big Data y Ciberseguridad no solo son compatibles sino que además se complementan y pueden ser la solución a los problemas de seguridad que en esta época del data suponen un riesgo para cualquier organización.